Alpes de nuevo…Mirando al Cielo – Zermatt, Arista de Entrevers y Dent Du Geant…

Veo, veo…
“El encanto de la ascensión al principio es visual, pero rápidamente queda acrecentado por el placer de tocar, de palpar y pisar la roca, la nieve, el hielo, así se establece un íntimo contacto físico y sensible con toda clase de superficies y pendientes. Más intervienen los artificios mecánicos entre nuestros sentidos y la montaña, menos podemos hacer pasar esta simpatía eléctrica entre nuestro ser y la montaña donde emana la extraña exaltación de la ascensión”
“LE CERVIN” Charles Gos (1948)
Morrena Glaciar
En la blanca arista

Se resbalan los sueños..

A los Alpes de nuevo, como salir al patio de recreo después de un verano intenso, cargado de exámenes y trabajos que apenas he entregado a tiempo. Al menos este aula que son los Pirineos me siguen haciendo sonreír, aprender y hasta volar y sentir… 
Nos las prometíamos redondas!!, Iván carga la furgoneta a su estilo, y siempre queda hueco para tres cervezas que en principio reservamos para que los planes se cumplan. Después doce horas de coche, de chistes, de música y de muchas conversaciones sobre lo que queda bajo las montañas, las relaciones y lo más humano de cada uno de nosotros.
Hoy dormimos en Chamonix, que a mí me da la sensación de estar demasiado blanquito para las fechas que son. No me importa, nuestra plaza de parquing está calentita, y hoy estrenamos colchón para tres, que siempre es un buen número. Por la mañana frío y mal  presagio, el monte está muy blanco, y mis ganas de hacer tonterías por los suelos, pero con decisión y filosofía continuamos viaje hasta el valle de Zermatt.  Allí lo sospechado se hace realidad, y el Matterhorn nos recibe medio oculto entre las nieblas, como un niño que avergonzado de haber hecho algo mal se esconde tras la cortina. Tampoco importa, esta montaña se cubre de la dulce tristeza que se atribuye a los dioses, nos grita en silencio que “por aquí no se sube”,  hace frío, y la nieve fresca se queda por unas semanas en las repisas de la arista Lyon, que aún tardará en volver a ver el sol. 

Admirar con calma…

Tapizado blanco

La idea era cruzar por el glaciar de Tiefenmattengletscher y conectar así con la Arista Lyon, menos frecuentada y  más alejada del pueblo de Zermatt. Pero de aventurear esta vez  nada, hoy toca asimilar la derrota de nuevo, y entretenernos en el verde paisaje suizo a esperas de que el Cervino al menos se deje fotografiar una vez más. Nos desquitamos subiendo y bajando, trotando, corriendo, gritando y grabando todo un documental de humor y alpinismo que queda reservado para los grandes reencuentros. Aún así, a mi me falta algo… ¿nos vamos al Valle de Aosta?, ¿Volvemos hacia los rincones del Monte Blanco?. Y así continúa el viaje, volvemos hacia Chamonix, el tiempo empieza a dar tregua y nosotros tenemos ganas de subir al ático de este paisaje…

Feliz cumpleaños!!, Feliz soledad!!
Enlace al sueño…

Desde la lejanía alpina

Volvemos a dejar nuestro sello de Expedición desastrosa por los alrededores de Chamonix, nos pilla el tormentón colgados en una pared junto a la carretera, me olvido el descensor en el coche y las puertas abiertas de la furgoneta nos guiñan el ojo desde las alturas. De estas trazas bajamos corriendo, sudados y con todas las cuerdas mojadas. Y entonces el cielo se vuelve a reír  y cesa de llorar,  el parte meteorológico es bueno,  hacemos mochilas, leemos sobre algún sueño y quizás la comodidad de un refugio guardado nos ayude a  quemar nuestros últimos cartuchos.  La aventura se llama Dent Du Geant, y ya comenzó hace unos años, cuando lo ví por primera vez apuntando al cielo como una flecha petrificada y sugerente.

“Mientras algunos consideran el deporte de la montaña como un pasatiempo ocasional, para otros es el espejo del alma, en el que cada uno se ve, se interroga, se descubre; dónde espíritu y corazón se sienten liberados de las cadenas que lo oprimen y el ser, al completo, renace a una vida nueva; una nueva inteligencia modifica la óptica de sus concepciones. El alpinismo permite al hombre la facultad de ser el artesano de sus movimientos, una filosofía original se manifiesta en la práctica  del alpinismo, donde a veces las cuestiones técnicas paracen secundarias, ellas, en realidad lo son”
BERTRAND KEMP (1962)

Espadas al cielo de Chamonix

Glaciar du Geant espectante

A la mañana siguiente todo es luz y calor, una fina capa blanca recubre y tapiza las paredes de este macizo, crea un color mágico, una espera elegante al atardecer y un montón de sensaciones a nuestros seis ojos, más todo aquello que empezamos también a sentir con los dedos. Unidos por la cuerda verde vamos saltando grietas y uniendo caminos, miramos arriba y abajo, y sin conocerlo muy bien ya estamos sobre la Arista de Entrevers,  que nos regala un día redondo y cauteloso. Estamos aquí, porque creemos que las necesitamos, porque acá nos sentimos felices, y porque al menos aquí, todo es más sencillo que allá abajo. Luego cenar y dormir, del refugio mejor ni hablar y así omitimos la incesante labor del hombre en continuar con la destrucción de todo aquello que podamos imaginar.

Vigilante

Horizontes puntiagudos

Jugando bajo el sol

Acercate…
Lo demás me lo guardo, un día largo  de nuevo, una escalada, nuevos amigos, problemas y soluciones… Compañeros y su ayuda, grietas y más grietas, granito caliente al sol y roca heladora a la sombra, guantes, esperas, aristas de colores, imágenes y nuevos  horizontes y lugares por descubrir. 
A la vuelta nieve, más grietas, sonrisas y conversaciones sobre todo lo que hemos vivido allí arriba… vuelvo encantado, duermo mal porque no puedo más…pero me encanta sentirme así…más vivo…
Gracias Iván, gracias Jorge… no nos vamos a olvidar de estas aventurillas!
Filos

En las espadas de Entreves

Con el Gran Cappucin

Formas

Aventureamos mañana?

Los Drus y la arista de la Aiguille Verte en segundo plano

Atardece en la Arista de Peuterey

Agujas de Grepon y Charmoz

Amanece sobre nuestros frontales

Comienza el reino de la luz

El día empieza sobre el Mont Blanc

Aproximación con cautela

Asoma el Diente…

Paso a paso hasta la pared

Cercanos

Cerca de los 4000 metros

La sala del desayuno…

Rebbufat??

Visita

Seguimos en el primer largo

Bajo el diente helado

En el cielo…

La Mer de Glace muere en Chamonix

Arabescas formas en la Arista de Rochefort

Intensos rápeles

Espacios para la aventura

¿Quien?

Yo también…

Un día para recordar…

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7 Respuestas

  1. Juan dice:

    Vaya fotos guapas! Me alegro de que al final el tiempo os respetara algún día y pudieráis hacer actividad.
    Soy Juan, estaba con Koldo e Ian por Zermatt y después por Chamonix. Nosotros gozamos como enanos;)
    Me dijo Koldo que este blog era tuyo! Lo mismo el día de la foto de la mer de glace estábamos nosotros por ahí con las bicis donde acaba el terreno de los gatos;)
    Un saludo y a ver si volvemos a coincidir por el monte, cada uno con sus jugueticos!

  2. Juan dice:

    P.D. las cabras de la cabecera son las de Gornergrat? o ya las tenías de antes jeje…
    otro saludo titán!

  3. javi yera dice:

    guapísimas fotos……a seguir así de bien!!!…..saludos!!!

  4. Anonymous dice:

    gracias por compartir tan cosa bonita!

  5. Jordi Bladé dice:

    Hola David, soy Jordi el chico de Barcelona el qual el destino nos ha echo coincidir en un par de ocasiones montañeras. Solo decir que increible fotoreportage y que me he quedado con ganas de ver mas… grandes momentos los vividos ally arriba y grandes personas con quien los compartí.
    Un Saludo del equipo catalan al equipo maño!!!

  6. Anuxa dice:

    Sin mas que decir. Tus palabras e imágenes llenan el espíritu!.
    Hermosas aventuras!!. Salúd!

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